Egresar: parte 4. Emprender

Indigo coworking para abogadosDejé para el final a quienes reciben su diploma de Abogado/a y toman el camino más difícil: la independencia. No fue exactamente mi caso pero si tomé en algún momento la decisión de emprender. Sin duda la opción más compleja, la que requiere de mayores esfuerzos y en la que se aprecian más las ayudas y consejos.

Si optas por “la calle”, ten presente:

  1. Define un objetivo o área de trabajo: NO seas “todero”. Sé que al principio no puedes darte el lujo de rechazar trabajos, pero procura hasta donde te resulte posible tomar solamente trabajos en los que puedes garantizar buen manejo.
  2. Organízate: Aprende sobre el manejo administrativo de un negocio, ser metódico en la atención, el envío y recibo de mensajes, la mejor forma de organizar los archivos, llevar control de lo que se hace y de aquello que se deja pendiente, etc. Los abogados conocemos la importancia de escribir y formalizar todo, pero no es extraño que en la practica esa rigurosidad se pierda. Se dejan acuerdos y decisiones sin soporte documental, a merced de la memoria y por tanto en alto riesgo de olvido o de mal interpretación.
  3. Cuida tus finanzas: Emprender cuesta así que no malgastes tus ahorros o la ayuda económica que tus padres te ofrecen. Evita gastos realmente innecesarios, no asumas sin necesidad cánones de arrendamiento, gastos de servicios públicos, etc. Es importante contar con un lugar de trabajo para mostrar, no atender en cafeterías, restaurantes, plazoletas de centros comerciales, etc. pero no por eso asumas cargas hasta tanto no cuentes con un verdadero flujo de dinero. Comparte gastos, utiliza tu casa, la oficina de algún amigo, hazte miembro de un coworking, etc.
  4. NO te asocies de inmediato: ¿Sueñas con tu apellido en el membrete? Todos hemos creído que la mejor opción es tener una oficina con un amigo en condición de “socio”. En línea con mi recomendación de especializarte y recibir trabajos en los que eres realmente bueno, la experiencia te mostrará que para tener éxito NO necesitas socios. De una sociedad pueden resultar muchas cosas mal en términos de dinero, oportunidades, buen nombre e incluso “amigos”. Ten calma, inicia compartiendo gastos, trabajos, experiencias, evalúa qué tanto en realidad necesitas un socio, hasta donde ese con quien quieres asociarte es tan responsable como tu, cuánto en verdad está en capacidad de aportar a un negocio conjunto, etc. Si al final decides que es buena idea asociarte, define con absoluta claridad y formalidad lo que cada uno pone, lo que cada uno recibe y lo más importante: qué es de cada quien en el eventual caso de una disolución.
  5. Se disciplinado: ahora que eres tu propio jefe ¿no necesitas de una rutina? ¿abres o cierras según tu querer? ERROR: El mundo NO gira alrededor tuyo, los clientes esperan contar con un abogado al que se le pueda escribir, llamar o buscar desde las 8 a.m. y hasta las 6:00 p.m. Los computadores de consulta de procesos NO están disponibles a la hora que tu quieras. Acostúmbrate a tener rutinas laborales. Aunque suene extremo, es importante también aprender a desarrollar protocolos para tus actividades: cuándo inicio, cuándo termino, cómo realizo cada cosa, cómo evacuo asuntos, cuánto tiempo tardo en dar solución, etc.
  6. Di NO a las deudas: hasta que no tengas un verdadero flujo de dinero, los prestamos son tu peor enemigo.
  7. Vas a trabajar más: Cuando eres empleado, esperas por la hora de almuerzo y te detienes a comerlo, llega la hora de salida, marcas tarjeta y te vas a disfrutar de tu descanso; claro, eso sucede porque NO eres el último responsable de los asuntos. Pero cuando eres independiente, tu eres el UNICO responsable de todo, así que no puedes suspender o aplazar. Créeme, vas ha trabajar mucho más.
  8. Mereces más, aspira a más: ¿Quieres más? Entonces trabaja el doble.
  9. Tendrás muchos más “jefes”: Si creíste que al ser independiente no tendrías que lidiar con un jefe, te equivocaste. No tendrás uno, tendrás tantos como clientes. Cada uno pide y exige resultados. Si como empleado conociste diversos tipos de jefes, como independiente te relacionaras con infinidad de caracteres. Unos tan tranquilos como el papa y otros que pareciera llevan el mismísimo mal dentro. Aprende a manejarlos. Ésta es tal vez una de las razones por las que siempre conviene tener un mentor o alguien de experiencia a tu lado. Puedes saber mucho, pero si no tienes manejo del cliente no conseguirás nada.
  10. Aprende a decir NO: Si no estás seguro, si no estás capacitado, si no tienes total dominio de lo que debe hacerse, di NO.
  11. Aprende a cobrar: olvídate de la tabla de honorarios del colegio de abogados. Aprende de alguien con experiencia las mejores maneras de calcular tus honorarios en función del tiempo, cantidad de entregables, desplazamientos, gastos en que debes incurrir, etc. Pregunta, pide ayuda, no tengas pena.
  12. No regales tu trabajo: No se trata solo de no trabajar gratis, tampoco trabajes barato. Si estás capacitado y sabes cómo hacer algo, entonces mereces el pago. No tengas miedo en valorar tus servicios. Si por el contrario tus tarifas son muy bajas, después tus clientes no recibirán bien los ajustes para encarecerlos, terminarás con una marca de “barato”.
  13. Cuida tus comunicaciones e imagen: si eres hombre, ya es hora de vestir corbata. Tus redes sociales y lo que haces en tu tiempo libre hablan de ti. Cuida lo que dices, hablas y haces.

Independizarse es más fácil si trabajaste previamente. Si no pudiste hacerlo entonces trata de tener un mentor, alguien de quien aprender, un modelo a seguir. Encuentra quien tenga disposición de ayuda y con aspectos que consideres que te serán de utilidad. No digo que sea tu “media naranja profesional”, pero si identifica alguien que pueda ayudarte a comprender la esencia de la independencia.

Después de lo que les he contado: ¿puedo ayudarles en algo? Escríbeme, tiempo podré destinar para darles una mano.

 

 

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Impuesto de Avisos y Tableros – Zonas comunes

times-square-nyc-food-EAT0916El Impuesto de Avisos y Tableros es técnicamente bastante sencillo de comprender. Basta con leer con atención las leyes 97 de 1913, 84 de 1915 y 14 de 1983. Sin embargo, desde la perspectiva práctica son muchas las problemáticas que se generan. No es extraño encontrar que muchos municipios:

  • Lo aplican en forma obligatoria, como si se tratara de un único impuesto fusionado con el de industria y comercio.
  • Lo exigen de todos los inscritos en Cámara de Comercio como si se tratara de una obligación mercantil más.
  • Lo confunden con el impuesto a la publicidad exterior visual.
  • La eterna problemática del aviso versus el concepto de enseñas comerciales, que lleva a exigir el pago de este tributo por los símbolos impresos en los uniformes.

Viene a mi memoria la discusión que en su momento dio Bogotá frente a los avisos expuestos en los locales internos que hacen parte centros comerciales. Recuerdo bien que en esa oportunidad el distrito tomó la regulación de la ley antitabaco para concluir que los pasillos eran espacios públicos y por tanto la exhibición de avisos en ellos era hecho generador del impuesto.

En mi opinión, la afluencia de público no convierte de suyo al sitio en espacio público. Menos aun en pasillos de centros comerciales donde la aparente libertad de tránsito contrasta con la evidente propiedad privada que le permite al centro retirar de sus instalaciones a quien le parezca (cosa que no puede hacerse en el verdadero espacio público).

Pues bien, ese asunto que personalmente creí clausurado, regresó de la mano de la Sección Cuarta del Consejo de Estado. En sentencia del diecinueve (19) de julio de dos mil diecisiete (2017) con radicación 66001-23-31-000-2012-00219-01 (20870) y ponencia del doctor JORGE OCTAVIO RAMÍREZ RAMÍREZ, el alto tribunal estimó que “(…) si una edificación o conjunto cuenta con espacios para el uso de la comunidad en general, tal y como ocurre en las zonas de acceso, circulación y esparcimiento, al poner avisos que informan la actividad comercial que en dicho espacio se desarrolle, hay lugar al pago del impuesto de avisos y tableros, a cargo de la persona que da a conocer dicha actividad, bajo el supuesto que también sea sujeto pasivo de ICA.”

Creo que la sentencia misma deja aun espacio para el debate, sin embargo, prepárense apreciados empresarios y comerciantes, vendrá una avanzada de los municipios en donde hay centros comerciales. Si no liquidó el complementario le exigirán que lo haga a la mayor brevedad.

Les dejo el texto completo de la sentencia: Avisos y Tableros en PH-CEst_Sec4_20870_17

 

Egresar: parte 3. Trabajar

21078709_1678457902178420_7633808438977613438_nMuchas preguntas rondan por la cabeza de un recién egresado. Inquieta la calidad del trabajo, la remuneración, la complejidad de las tareas, etc.

¿Tomo la primera oferta?, ¿escojo teniendo en cuenta el salario? o ¿aguardo por la que me llevará directo a la categoría de gran contribuyente DIAN? ¿Si mi jefe es muy exigente conviene renunciar y buscar a alguien más suave? ¿qué decir si la tarea que me encomiendan es muy compleja?

Mis queridos amigos, si ustedes (como yo) están en Cali, les doy una calurosa bienvenida a una de las ciudades donde peor pagan al recién graduado. En esta mi ciudad adoptiva un egresado raramente recibe un salario superior al $2.500.000. (En mi primer trabajo me pagaban $700.000 y era una buena paga)

El mercado laboral está lleno de ofertas, pero difícilmente encontrarás la “gran oferta”, sencillamente porque éstas requieren de experiencia en tu hoja de vida y aunque el Consultorio Jurídico y las practicas profesionales son útiles, no son suficientes ni cuentan como experiencia.

No esperes mucho tiempo antes de aceptar algo con proyección, porque eso es lo que deberías evaluar cuando estas buscando trabajo. En mi opinión, un recién egresado debe procurar un trabajo que tenga condiciones económicas promedio pero que pueda abrirle caminos a nuevas oportunidades de crecimiento profesional. Encuentra trabajos donde se te permita seguir aprendiendo y te paguen por ello. Piensa en el futuro no solo en el dinero.

La oficinas de abogados, las grandes firmas (locales o mundiales), las notarias y el sector público son siempre buenas opciones.

Incluso, si no logras de inmediato acceder a un contrato laboral, creo conveniente que le ayudes a un conocido, trabaja barato o incluso gratis mientras esperas por una oportunidad. Lo importante es no quedarse quieto!

¿Conseguiste algo interesante?

Cuando te vincules a un trabajo, recuerda que ya no eres alumno, tampoco tienes a un profesor sino a un jefe y de estos hay muchos tipos. Encontrarás el que tiene vocación de docente y te permite ir a tu ritmo, existen otros cuya exigencia es marcada al punto de controlar con precisión tu hora de llegada y de salida.

Sea cual sea el tipo de jefe que tengas, capta, aprende, correspóndele y agradece. De cada uno te llevas cosas buenas (al margen de los defectos que todos tenemos). Si cambias de trabajo, nunca hables mal de tu anterior jefe.

Aunque las cosas parezcan difíciles jamás seas inferior al reto que representa trabajar. Estudia más, investiga más, trabaja más, haz más de lo que te piden. No des excusas, haz lo necesario para cumplir y estar un paso adelante.

Si el documento que te piden conseguir, sorpresivamente no está en Cali, tu jefe NO espera que le digas que no pudiste, te quiere con el documento en la mano, así que haz lo necesario sin comentar los obstáculos que tuviste. Proactividad, una de las principales virtudes.

¿La estás pasando mal con tu jefe o en el trabajo? ¡Sé superior al reto! (Como dice tu camiseta del gimnasio: ¡Never give up!)

En mi caso, siempre fui afortunado de los jefes que tuve. Pasé por todos los tipos, desde el que pide cumplir objetivos y por tanto no reclama por los horarios, hasta el que se para detrás de ti para ver exactamente lo que haces.

El último fue tal vez de los mejores. Me llevó a un nuevo nivel de exigencia, me enseñó a prestar atención a cada línea, coma, punto y palabra. Me permitió figurar y asumir responsabilidades mayores. Con él aprendí lo que es tener un jefe al que le escribes a las 3 de la mañana entregando un trabajo y te responde a los 10 minutos con la entrega revisada (¡con correcciones!). También fue por él y gracias a él que tomé la decisión de emprender.

Así que, si tomaste la decisión de comenzar a trabajar o estudiar y trabajar, vincúlate pronto, trabaja MUCHO, corrige lo necesario, agradece por las oportunidades, no pares de aprender y jamás desfallezcas.

¿Y los que deciden ser independientes? Les cuento en el siguiente post.

 

Egresar: parte 2. ¿diplomado, especialización, maestría o máster?

Birrete_doctoralRecibiste tu título de Abogado/a y quieres inmediatamente iniciar un curso postgradual. Como también tuve que elegir el siguiente objetivo académico, aquí les doy algunas recomendaciones y opiniones.

Ten presente que un diplomado NO es un curso postgradual sino de actualización. No otorga título y su duración se estima en horas, las cuales dependiendo de la intensidad pueden corresponder a dos, tres o cuatro meses de formación.

Las especializaciones están diseñadas para que profundices en un área particular del derecho lo cual necesariamente incluye un proceso de actualización. Sí otorga título académico y su duración generalmente es de un año. Por su función y extensión, es estudio útil para comenzar a trabajar/ejercer, en cualquier condición (empleado, independiente, etc.)

Las maestrías suelen ser de dos tipos: profesionales o de investigación. En ambos casos, otorgan título profesional, incluyen profundización, actualización pero especialmente procuran formar al estudiante en la investigación y la aplicación de los conocimientos. Por eso, se trata de un curso postgradual generalmente exigido para quien optará por ser docente. Su duración es de dos años.

Precisamente por esas diferencias, creo es mejor cursar especializaciones. Recuerda que al recién egresar apenas estas definiendo tu perfil profesional, así que es más que conveniente probar con una especialización que te forma para practicar y no involucrarte en una maestría que por su inclinación a la investigación, demandará experiencia que se adquiere con la practica.

Las especializaciones han aparentemente perdido vigencia o ya no son de masivo interés por los recién graduados, pero personalmente recomiendo cursar no una sino varias dependiendo de tus intereses. No soy partidario de iniciar una maestría sin tener verdadera experiencia en el ejercicio de la profesión. En el nivel postgradual, investigar es mucho más que hacer textos plagados de citas bibliográficas, investigar es aportar desde la propia experiencia, apoyándose, adhiriéndose o cuestionando los estudios de otros. Necesitarás vivencias no solo horas de lectura y escritura.

¿Y los Máster? Mis queridos amigos, ¡bienvenidos a un universo paralelo! encontrarás de todo y para todos los gustos. En internet hay un montón de información sobre esto, pero como la mayoría de fuentes viene de España, puedes incurrir en equivocaciones al elegir. Por eso ten presente:

  1. Separa a los Estados Unidos de los países europeos. En EEUU un máster suele ser plenamente equivalente a una maestría en Colombia y por tanto su intensidad es también promedio de dos años. En Europa en cambio y tomando como principal ejemplo a España, debes tener presente varias cosas. Al margen de explicar los cambios en la legislación educativa de ese país, la manera más fácil de entender el asunto es así: dependiendo de la intensidad de estudio y la cantidad de créditos académicos, un master puede ser equivalente a una especialización o a una maestría.
  2. Si quieres estudiar un master en EEUU, seguramente cualquiera de los programas que te ofrezca una universidad en ese país será de total utilidad y equivalencia en Colombia. Bastará con saber buscar en los rankings las mejores universidades en tu área de interés y comenzar con el proceso de aplicación.
  3. Si estás pensando en estudiar un master en Europa para luego regresar, ten presente que si te han ofrecido un título “propio” o “universitario”, no podrás homologar ese estudio. Por eso debes buscar solo los títulos oficiales. Sin embargo estas precisiones son particularmente importantes para quienes necesitaran de las titulaciones para en su trabajo acceder a nuevos puestos, escalafones o similares.
  4. Pero, si tu interés es estudiar, sin importar la validez de tu título master en Colombia, cualquiera te será de utilidad. En mi opinión, la fortaleza de estas titulaciones no debe medirse solo en la probabilidad de homologación, sino en los valores agregados que un curso fuera de Colombia te ofrece. El contacto con otras culturas, otras formas de estudio, otras formas de trabajo, docentes de primer nivel, profesionales expertos del sector privado y la simple experiencia de conocer uno o mas países, son elementos mas que importantes que justifican cursar un master en Europa.
  5. Sin duda España es el principal destino de nuestros estudiantes (me incluyo), pero según el área de derecho en la que desees profundizar, Francia, Reino Unido, Alemania e Italia son también excelentes lugares para estudiar (incluso mejores).

¿y los doctorados?

Oye, recuerda que apenas egresaste, olvídate por ahora de los doctorados. No hay nada peor que los nuevos doctores que regresan titulados pero con absoluta inexperiencia practica. Son presa fácil del debate y la crítica.

En mi caso, hace un par de días les decía que cursé dos especializaciones directamente relacionadas con mi área de trabajo (porque elegí trabajar primero). Estudié teniendo experiencia practica y eso me dio buenos réditos. Luego recibí invitación para la cátedra universitaria, comprendí el valor de las maestrías, así que cursé un Máster en España. Seguramente abordaré el doctorado, pero pretendo hacerlo tan pronto como publique un par de investigaciones que estoy por terminar.

Impuesto de Industria y Comercio: Actividad Industrial (sede fabril)

industriaAbundan los “expertos” en asesoramiento a entidades territoriales que recomiendan cosas sin sentido. Por años he tenido que aclarar que “cobrar ICA a las antenas de telefonía”, “cobrar ICA a los juegos de suerte y azar”, “cobrar impuestos de juegos de suerte y azar municipal” son un completo sin sentido.

Aunque me referiré en concreto a esas falsas recomendaciones, sorprende que aun varios municipios de la región estén profiriendo a diestra y siniestra emplazamientos para declarar a todos los proveedores de los ingenios azucareros. Preguntan por los listados de compras de bienes y servicios y requieren a los reportados sin hacer ningún análisis ni depuración.

Con sus requerimientos sin control han vuelto sobre la mala practica de exigir declaración y pago de ICA a los industriales que venden o entregan su mercancía en la jurisdicción de municipios como Miranda (Cauca), Florida y Candelaria (Valle).

Pues bien:

  1. Es incorrecto decir que la regulación de la base gravable especial de los industriales en el Impuesto de Industria y Comercio se encuentre en discusión por cuenta de una “nueva” sentencia del Consejo de Estado.
  2. Error afirmar que actualmente pueda insistirse en la postura que el industrial paga también en los municipios donde tiene establecimiento de comercio u oficina abierta al público.
  3. El Decreto Nacional 3070 de 1983 reglamentario de la Ley 14 de 1983 dispuso que “El gravamen sobre la actividad industrial se pagará en el municipio donde se encuentre ubicada la fábrica o planta industrial, teniendo como base gravable los ingresos brutos provenientes de la comercialización de la producción.”
  4. La Ley 49 de 1990, en su artículo 77 dispuso que “sobre las actividades industriales, el gravamen sobre la actividad industrial se pagará en el municipio donde se encuentre ubicada la fábrica o planta industrial, teniendo como base gravable los ingresos brutos provenientes de la comercialización de la producción.”
  5. El municipio facultado para exigir el pago del Impuesto de Industria y Comercio por el desarrollo de actividades industriales, es aquel donde se encuentre ubicada la fábrica o planta industrial y la base gravable para liquidar el tributo la constituyen la totalidad de los ingresos producto de la comercialización de los bienes ahí producidos.
  6. NO se trata de una cuestión indefinida o que tenga origen en una sentencia excepcional del Consejo de Estado. La cuestión está resuelta por la propia Ley desde el año 1983.
  7. Además, si todos estos argumentos pudieran ser insuficientes, recordemos que la Ley 1819 de 2016 ratificó: “En la actividad industrial se mantiene la regla prevista en el artículo 77 de la Ley 49 de 1990 y se entiende que la comercialización de productos por él elaborados es la culminación de su actividad industrial y por tanto no causa el impuesto como actividad comercial en cabeza del mismo.”

En mi opinión insistir en esas exigencias, plantear discusiones de contenido tributario con base en interpretaciones erradas, somete a la Administración al desgaste de imagen frente a los contribuyentes y genera contingencias por la causación de perjuicios, condenas en costas, devolución de dineros e investigaciones disciplinarias y fiscales.

Pilas señores Alcaldes y Secretarios de Hacienda, mucho cuidado cuando un “experto” llega a su Municipio y ofrece milagros en la recuperación de cartera o en la identificación de omisos.

Los buenos resultados fiscales son efecto de políticas y estrategias integrales de control y fiscalización, no de aumentar la presión fiscal a punta de atropellos.

 

 

Egresar: parte 1. ¿y ahora qué?

egresadosAyer la Universidad de San Buenaventura Cali -mi casa de estudios- otorgó el título de Abogado/a a unos 40 jóvenes. A muchos los recuerdo como mis alumnos de suerte que me alegra sobremanera su logro.

El camino recién comienza y la pregunta que tal vez se estén formulando es ¿y ahora qué?

¿Seguir estudiando o trabajar? ¿Esperar por un muy buen trabajo o simplemente comenzar a ejercer? ¿Especialización o Master? ¿Colombia o el exterior?

Algunas notas sobre mi propia experiencia:

  1. Al salir de la Universidad se puede saber mucho, pero aplicar poco. Estoy seguro que algo tan sencillo como ¿cuánto debo cobrar por mis servicios? no encuentra fácil solución. Por eso, en mi criterio lo más importante es comenzar a ejercer.
  2. La práctica es la que te mide, te obliga a repasar, te recuerda en lo que eres muy bueno o te pasa factura por los temas a los que no diste mucha importancia, te enseña de esfuerzos, su valor y cómo cobrar por él.
  3. El ejercicio inmediato te permite errar para corregir y no ser objeto de feroz crítica. Mientras estudias puedes equivocarte, al recién egresado aun se le permite errar para corregir. Después de dos o más años de haber obtenido tu título, una equivocación te cuesta un cliente, dinero y buen nombre que es lo más importante.
  4. Es también el trabajo el que te demostrará cuáles son las áreas del derecho en las que te sientes más cómodo y a gusto. Todos o la mayoría pasamos por el enamoramiento temporal con la teoría del derecho penal, con la amplitud del derecho civil o con la “elegancia” del derecho corporativo. Trabajando habrás de confirmar con cuál te quedas o si encuentras algo más a tu medida (en términos de gusto).
  5. En mi caso, egresé queriendo trabajar en seguros y responsabilidad civil, pero mi primer trabajo me puso en contacto con el derecho tributario (en consecuencia el derecho administrativo) y el derecho comercial (incluyendo el derecho de sociedades). Encontré dos áreas en las que me sentí cómodo, disfruté y disfruto plenamente.
  6. Cuando se trabaja primero le sacas más provecho a tu especialización o master. Llevas experiencia. Cuando llevas a clase esos casos que en tu trabajo te obligaron a repasar para resolver o que te costaron horas de sueño, el resultado es muy enriquecedor. Si al salón llevas además el auto estudio permanente que el trabajo te demanda, tu crecimiento es enorme.
  7. Cuando se trabaja primero tienes contacto con el medio, eso te lleva a reconocer los profesionales destacados en cada área y por consiguiente puedes elegir mejor el programa y la universidad en la que habrás de cursarlo. La práctica previa te permite elegir correctamente tu próxima meta académica.

¿Entonces es un error egresar para iniciar inmediatamente un curso postgradual?

No necesariamente, pero si sostengo que practicar primero te permite tomar mejores decisiones. En mi caso, egresé, trabajé un año intensamente y comencé mi primera especialización. La terminé, trabajé un año y abordé un segundo curso de especialización. Hoy creo que fue el mejor camino que pude tomar.

Bueno y ¿Ahora qué?

¿Qué tipo de trabajo? ¿Qué tipo de estudios? Les cuento en el siguiente post.

 

ANDI – Boletín de novedades

andinuevologoEn post anterior les dejaba el Concepto DIAN 014116 del 26 de julio de 2017 (unificado de procedimiento y sanciones.

El boletín que ahora comparto incluye también comentarios sobre:

  • Incentivos a la generación de energía eléctrica
  • Depreciación de activos fijos
  • IVA en la compra de libros

Conviene su lectura pues resume bien varios temas de relevancia tributaria.

Ver boletín aquí: Novedades Tributarias 336–4